Por Julián Castrillón

Recuerdo haber compartido con ustedes un breve pensamiento acerca de mi aversión hacia la tendencia creciente de no valorar los cambios sustanciales en el sonido característico de una agrupación musical.

La estigmatización de la evolución, y por qué no también de la involución (el cambio se manifiesta en un camino de doble vía), es un hecho que no le brinda la oportunidad a las distintas propuestas sonoras de realizar una exhaustiva búsqueda de nuevas fronteras.

La música, como la manifestación del devenir de Nietzche por excelencia, es siempre propensa a este cambio de doble vía; y el no apreciar nuevos sonidos debido a que difieren del precedente que es de nuestro total agrado, es un acto egoísta.

Claro, la apreciación no implica tácita la aprobación. La subjetividad humana de por si es egoísta y por supuesto, no tiene que gustarles algo nuevo sólo porque implícitamente así lo hicieron en el pasado.

Audio, Disco, Video no es apto para puristas.

Lo único cierto es que luego de casi cuatro años de sequía, luego de su mundialmente famoso álbum debut de 2007; el dúo francés conformado por Gaspard Augé  y Xavier de Rosnay, más conocidos como Justice, llega con un casi irreconocible segundo trabajo discográfico: Audio, Video, Disco.

Un disco increíblemente instrumental, de estética glam, colores metalizados y lleno de soundtracks de películas de acción. Una ligera retrospectiva a los años ochentas, a nombres como Styx, Supertramp y Europe. Pero no se alarmen, aún guarda una fuerte carga de sintetizadores y matices notoriamente funkies; agregándoles solos de guitarras, líneas de bajos análogos y disminuyendo notoriamente las velocidades.

“Horsepower” abre con una previa de suspenso de casi 20 segundos para luego entrar en un arreglo de guitarras gemelas bastante heavy metaleras, luego se sumerge en la composición de una banda sonora introductoria, apropiada para personajes tanto o más vistosos como el legendario Mario Baracus a.k.a Mr. T.

Civilization“, también es una creciente ola de fuerza y electricidad. No pasa mucho hasta que notamos la presencia de un sample bastante familiar (por no decir idéntico), al inusual intro de “Baba O’Riley” de The Who. Esto no es algo nuevo en Justice, pues es conocido que en su anterior álbum †, se encuentran casi imperceptibles, muestras de tracks de agrupaciones como Queen, Slipknot e incluso 50 Cent.

“Ohio”, más lento y tranquilo, le apuesta al juego de voces dobladas intervenidas con efectos retardantes y cortantes. Mientras que ”Canon” regresa con un aire de hard rock bastante elevado gracias al acoplamiento perfecto de bajo y batería sobre el cual se desenvuelven varias series de teclados.

Come woman on your own time. Far, far, far from the virgin vine, rising out from the dead leaves, come back to me. oh, sing your favorite song, left to tears, dreams it goes and then on. A vessel in the bloodline, The 13th zodiac sign, a stitch in time it goes on ‘n’ on… Es el verso de la sencilla y seductora ”On ‘n’  On” , la cual sigue una secuencia lineal de beats adornados con teclados y flangers.

Por otro lado, en “Brianvision”, totalmente instrumental, encontramos una constante línea de bajo sobre la que cobra protagonismo un punteo cíclico de guitarras cual introducción de heavy metal. De igual manera, “Newlands”, dibuja aquella dinámica de teclados y palm muting en los riffs que nos recuerda a Styx y otras viejas glorias del primer hard rock.

Con “Helix”, notoriamente funk,  Justice devuelve las ganas de asaltar la pista de baile con tal vez el acercamiento más evidente a su anterior álbum . Una cuota que era imposible pasar de largo a través de este nuevo trabajo discográfico. Por último, “Audio, Video, Disco“, concluye esta evidente tendencia del dúo francés a alejarse un tanto de las tornamesas y complementar con ejecución instrumental análoga.

Audio, Disco, Video no es apto para puristas. Representa un exitoso ‘back to basics’ que demuestra la capacidad de Gaspard Augé  y Xavier de Rosnay de construir y hacer música mediante métodos diversos.

Por ahora los invitamos a que escuchen un track escondido, gracias a 107.7 The End, con un click aquí.M